Príncipe?

jueves, 8 de noviembre de 2012

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Qué mujer no jugó alguna vez a las muñecas o soñó despierta con ser la protagonista de una novela sólo por el placer de encontrar al “príncipe azul que llega en su blanco corcel a rescatarla”? Yo, como mujer, he imaginado ese momento muchas veces durante mi vida, pero un buen día la madurez tocó a mi puerta y me sacó de un cachetazo el sueño de un cuento de hadas.

La sumatoria de sapos que no se convierten en príncipe jamás nos va haciendo entender que ese hombre perfecto que viene a salvarnos de nuestras desdichas simplemente no existe. Y los golpes de ir entendiendo esto mientras nos complica la vida el desamor (y ciertas lacras que pasan por nuestras vidas) nos llevan a la comprensión de que sí, el príncipe azul destiñe en el primer lavado.

Y por qué no habría de hacerlo? Es bastante naive e infantil pretender perfección en otro ser cuando nosotras mismas no somos ni de cerca perfectas. Sería algo tan absurdo como exigir más de lo que se da… Muy injusto de nuestra parte.

Muy lejos de desalentarse con los malos tragos hay que afrontar la idea de que debemos aprender del error, evolucionar a partir de él y cambiar de enfoque. Y en el proceso, sin quererlo, tal vez nos topemos con algún príncipe, no azul sino de un tono un poco más percudido, más imperfecto, pero un príncipe de incógnito que nos haga sentirnos plenas, princesas.

Yo encontré un príncipe así, una mezclita de cosas buenas y malas que me enamoran y me molestan. Un “peluche” humano, imperfecto de pies a cabeza, tan imperfecto como yo. Un príncipe con defectos que de alguna manera a la vez son virtudes, defectos que me irritan a veces, pero que hacen que lo ame más día a día. Porque yo lo amo así, imperfecto.

Un peluche cariñoso que siempre tiene un abrazo para mí. Un peluche con dos ojitos que dejan ver su alma de par en par, dos ojitos llenos de bondad que lo hacen único e irrepetible. Dos ojos que me dicen siempre que, incluso cuando me lastima, no lo hace a propósito.

Es un peluche  suave que no teme expresar sus emociones ni llorar frente a mí, dándome la tranquilidad de saber que su pecho está ahí para cuando yo necesite llorar (que suele ser seguido). Amo a este príncipe con todo y su inseguridad y dudas que, aunque quisiese extirpárselas para que ya no le aflijan, lo hacen ser todo lo que él es, todo eso que yo amo.

Y es que lo amo enterito y no lo cambiaría por nada. Amo su corazón puro y esos chistes tontos que muchas veces no entiendo, pero que me causan gracias solo porque me contagia su risa. Lo amo en sus días más luminosos y también en sus días más oscuros.

Es Mi príncipe, el que yo elegí para formar un futuro y el que me elige a mí para transitar el suyo. Es un príncipe ante mis ojos aún si el resto del mundo no lo entendiese. Me completa los días y, desde su aparición, yo jamás volveré a ser la misma. Simplemente ya no imagino la vida de otra manera.

Merezco esta relación después de tanta herida abierta y es justamente esta relación la que ha hecho que se borre cualquier cicatriz que quedaba del pasado… Tan solo YA NO ME INTERESAN

El Futuro Llegó Hace Rato...

jueves, 2 de agosto de 2012

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Se trata de dejar a un lado las trivialidades efímeras de la inmadurez en pos de la permanencia de un futuro en la adultez…

Eso me planteé hace mucho tiempo y consumió gran parte de mi tiempo y esfuerzo. La deuda kármica se hizo grande: ando agotada y mi salud anda tal vez un poco más endeble que de costumbre, pero todo este costo lo conocía antes de comenzar esta etapa, ya había atravesado una similar, así que no me quejo. Muy por el contrario, es un cansancio lindo, un cansancio que se sobrelleva distinto. No pesa, cuesta, pero no pesa.

Sabía a lo que me exponía si abocaba mi vida y esfuerzo a esta odisea, lo tenía muy en claro, pero también entendía los beneficios que conllevaría. Comprendía los sacrificios a realizar, pero los otorgaba gustosa, la paga al final del camino sería buena. Habría rédito.

Armar un futuro requiere de mucha energía, es un proceso lento y, por momentos, tedioso, pero siempre bajo la firme y fehaciente convicción de que la elección es la correcta, de que es simplemente “la mejor decisión”. El trayecto es largo y complejo, lleno de esperanzas e ímpetu que por momentos parecen flaquear ante la desilusión y la frustración. Sin embargo, a costa de gastar hasta la última gota de nuestra energía física y mental, logramos imponernos frente a las adversidades, convencidos de que estamos haciendo las cosas bien.

Y los frutos que cosechamos con tanta dedicación y esmero finalmente surgen airosos, complejos y dulces. Aparecen al final del camino, incluso cuando no nos damos cuenta de que hemos llegado a él. Los degustamos, los disfrutamos, los comemos sin culpa y le damos paso a lo que sus semillas harán crecer, fomentando así la apertura de un nuevo camino, el cual transitaremos dando lo mejor de sí.

Yo opté hace mucho por negarme las banalidades que duran un segundo para ir invirtiendo en la construcción de algo que me aseguraría un futuro mejor. Lo empecé sola y pronto me encontré con manos tomando mi soga y tirando para mi lado, impulsadas por sus propios anhelos y colaborando con los míos. Y esas manos me levantaron en tiempos de desgaste, me palmearon en tiempos de dolor, me abrazaron en tiempos de alegría y apretaron fuerte en tiempos de esperanza y construcción.

No lo hubiese podido hacer sola, hubiese caído y bajado los brazos frente a la frustración. Fueron ellas quienes me empujaron a seguir soñando, todo el camino. Fueron ellas las más importantes para alcanzar todo esto y hacer del sueño una realidad. Fueron ellas el eslabón más importante en esta cadena. Fueron ellas quienes generaron esta ruptura de paradigma.

Vivo este proyecto de futuro convencida de que este sacrificio que aún hay que seguir haciendo sólo va a traer días de sol que palearán cualquier frío y cualquier pronóstico de tormenta. Estoy genuina y completamente feliz y agradecida por todo lo que me trajo hasta aquí… Y lo que tuve que abandonar en el camino no pesa… No puedo dejar de sonreír…


GHOSTS PURSUIT

jueves, 7 de junio de 2012

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Días… Días… Hace tiempo que no tenía un “día de esos”…

Pero hoy estoy así, en un “día de esos”, un día en que algo me molesta en la panza y me bajonea, sin demasiada razón aparente.  Y es que después de tanto andar y de tantas sacudidas, a veces viejos fantasmas vuelven… sin razón aparente…

Tan solo espero que no sea mi “sexto sentido” hablándome al oído, tan solo espero que esta sensación no tenga fundamentos a posteriori y que se trate tan sólo de un “delirio” de alguien que ve cosas donde no las hay.

El problema de haberse sentido “traicionada” por alguien radica en que, muy a pesar de haber perdonado el mal accionar de esa otra persona, la desconfianza en que algo de esa índole vuelva a acontecer parece quedarse bastante más tiempo del deseado en la retina. Entonces comienzan las “auto-persecuciones” en las que nos inventamos novelas en la cabeza, viendo pistas de problemas donde tal vez no las haya.

La traición es así, genera heridas de guerra tan profundas que al cicatrizar quedan como recordatorios perpetuos de la falta. Es algo similar a lo que ocurre con las cicatrices físicas grandes, muchas veces vuelven a molestar con los días de humedad. Las cicatrices del alma, las que corren por nuestra psiquis, actúan de manera parecida: no las vemos, no son tangibles, pero de vez en cuando se les da por generar ese “no sé qué” que molesta, perturba, deprime… jode

Como cualquier ovni, aparición, fantasma, surge pero uno no está verdaderamente seguro de que realmente sea lo que pensamos; no tenemos certeza de lo que vimos, siquiera de si lo vimos; no sabemos si existe o es invento de nuestra cabeza… pero la duda se genera…

Cuesta volver de una traición y a veces me pregunto si alguna vez verdaderamente se supera… No sé, el tiempo dirá… Aún ganan las ganas de que así sea y de allí el esfuerzo porque eso pase… pero cuesta…

HABRA ALGUN ANTIDOTO? PASENLO


Andar sin bastón…

viernes, 13 de abril de 2012

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Pienso en mi vida. En mis experiencias, en mis amores pasados, en mis historias frustradas. En ese pasado que me trajo hasta donde estoy hoy parada. Y en ese futuro cargado de expectativas que desconozco cómo va a darse.

Siempre quise casarme, tener hijos, formar una linda familia con la casa, el patio y el perro… pero la vida me enseñó que a veces algunas cosas no están escritas para uno, sólo hay que esperar qué depara el destino…

Y en el camino nos nutrimos de experiencias encubiertas en fracasos y triunfos, victorias y derrotas. Nos vamos forjando a nosotros mismos, dándonos forma, reinventándonos a cada paso.

La vida es un camino sinuoso y oscilante, con miles de curvas y piedras, pero siempre digno de ser transitado. Es un viaje que uno emprende mochila al hombro, solo y desnudo, y conforme lo vamos atravesando vamos cargando nuestra mochila vacía y cubriéndonos el cuerpo para no quedar tan expuestos. Nacemos endebles, indefensos y desprotegidos, pero es el mismo camino quien nos va formando y proveyendo, creando corazas que nos irán protegiendo de las amenazas del trayecto a la vez que nos va cargando de experiencias que nos guiarán en el aprendizaje.

No importa cuántas precauciones vayamos tomando al emprender el viaje, eventos fortuitos y factores externos nos van a impedir prever lo que va a pasar en el transcurso del camino. Vendrán tormentas, habrá días soleados, a veces el calor se hará agobiante y otras veces padeceremos de hipotermia. Tropezaremos con piedras, nos clavaremos espinas, hallaremos arroyos de agua fresca, pisaremos hierba buena. Los desvíos serán necesarios y casi ineludibles.

El camino allí está, pero podemos irlo modificando a nuestro andar. Somos dueños y señores de ese camino, aunque a veces éste se nos rebele y quiera convencernos de lo contrario. Ese camino es de nuestra propiedad y él se hará en virtud sólo de nuestras decisiones y sus consecuencias.

La vida hecha camino me trajo hasta este punto y su tiempo de cambios. Y entre lo mucho que he aprendido de él está el hecho que, sin importar qué depare el destino, es un viaje que se emprende en solitario y encuentra acompañantes de ruta. Eso son, compañeros que caminan su propio camino, que en muchas ocasiones van en paralelo al de uno, porque así elegimos o así se dio la vida. Y en el mutuo acuerdo podemos seguir caminando juntos, tal vez el resto de la vida. Juntos y nada más. Son caminos que se unen, pero siguen siendo dos caminos, por tanto, no debemos esperar depender de nuestro compañero para recorrer el camino. Habrá momentos en que irá un poco más adelante, sirviéndonos un poco de guía. En otros irá detrás nuestro, esperando nuestro consejo. Pero la mayor parte del tiempo se colocará a nuestro lado, acompañando, dando aliento, curando heridas y ayudando (a la vez que espera lo mismo de uno)

El transcurso de los caminos y sus vicisitudes definirán si continuarán viajando juntos o se toparán con una bifurcación. Por eso es importante entender a nuestro compañero como lo que es y no poner el peso de nuestro cuerpo y de nuestra mochila sobre él y esperar que él haga todo el trabajo por nosotros.

Mi camino recorrido me ha enseñado a valerme por mí misma, a ser independiente. He entendido que no hay que caminar con bastón la vida o nunca disfrutaremos a pleno de nada, ni siquiera de nuestro compañero.

La vida hoy me regala un compañero y no podría ser más feliz con ello, espero sea quien me siga en el viaje de la vida. Y espero hacerlo juntos, de la mano, creyendo que sí se puede… y siendo felices sin importar los obstáculos… y sin olvidar que cada uno tiene su camino, sólo que hemos elegido libremente juntarlos…

Amen, en libertad, con independencia… pero amen…


LOVE MESSAGE

miércoles, 22 de febrero de 2012

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LEI ESTO E INMEDIATAMENTE PENSE QUE ERA UN MENSAJE ESPERANZADOR PARA LOS DECEPCIONADOS:

Yo tengo un novio que antes de dormir y cuando empieza cada día me manda un mensaje saludándome y diciéndome cuanto me ama; que me canta y me dedica canciones, que se preocupa cuando no le respondo algún mensaje, que me dice: ''yo quiero estar toda mi vida con vos, porque te amo y sos lo que siempre quise'', que cuando lo celo con cualquier mujer, nunca se olvida de decir: “te quiero a vos, no a otra”; que siempre está ahí, cuidándome con una ternura inmensa, pendiente de lo que hago y dándome fuerzas; que se preocupa por nuestra relación, que confía en nosotros y que se propone todos los días hacerme feliz; que me prepara la cena y me despierta con un desayuno listo y una sonrisa; que me escucha decir una catarata verborrágica de locuras, de cosas sin sentido, de acusaciones infundadas y responde: te amo así, así como sos; que no tiene vergüenza de decir cuánto me ama frente a su familia y que puede decirle a sus amigos: hoy no salgo, me quedo con mi novia. 
Yo tengo un novio con el que hablamos como boludos y nadie nos entiende, que me abraza y cuando termina de hacerlo vuelve a abrazarme una vez más, que no descarta que alguno de estos días termine tirándose desde la terraza para que no le rompa más la paciencia y que, sin embargo y a pesar de todo, no se escapa, y está ahí, siempre firme, dándome un empujón todos los días. TE AMO TANTO! GRACIAS POR TODO!


MAS TIERNOOOOO! HABIA QUE RETRANSMITIRLO... ES DE UN CONTACTO ;)

La paja en el Ojo Ajeno...

jueves, 16 de febrero de 2012

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Francamente, por momentos, creo que la gente se vuelve demasiado susceptible a lo que el resto de la humanidad hace con sus vidas.

No hay que ser escritor para escribir, ni fotógrafo para fotografiar, ni cantante para cantar, ni chef para cocinar, ni filósofo para filosofar, ni carpintero para trabajar la madera...

En tanto y en cuanto lo que hacemos de nuestras vidas no afecte directa y negativamente la vida de los otros, podemos hacer con ella lo que queramos. La diferencia sustancial va a radicar en que quien se haya instruido y abocado a tal o cual oficio probablemente (y digo "probablemente" porque no siempre es el caso) va a obtener mejores resultados, más bellos, armónicos o perfectos.

Desde ya que un fotógrafo "profesional" sacará mejores fotos que un novato que simplemente toma una cámara y dispara hacia lo que le gusta, por razones muy obvias de conocimientos formales y experiencia, pero es como todo: por algún lado se empieza, todos fuimos novatos en nuestros campos de conocimiento alguna vez.

Y por otro lado, y siguiendo en el campo fotográfico, cuál es el gran inconveniente si se quiere seguir en el "amateurismo", por algo existe. Y aún más, qué tan grave podría ser decidirse por mantener algo como hobbie sin pretender aprender más sobre eso, más que con la experiencia.

En tanto y en cuanto no moleste al resto con sus acciones, qué hay de malo? Por qué es tan terrible que se decida por comprarse un equipo bueno y juegue a ser...?


Todo esto parte de comentarios que estuve leyendo, bastante ofensivos y creo de mal gusto, que atacaban a aquellas personas que se volcaban a un cierto campo por mero placer y para ello apelaban a buenas herramientas. Qué hay de malo si nos sobra la plata y la invertimos en un set de palos de golf caríiisimos sólo cuando recién arrancamos con las clases? Si al fin y al cabo el despilfarre es del otro, qué tanto molesta? Sobretodo considerando que es un gusto que tal vez sostenga durante toda la vida, aunque tal vez nunca se vuelque al mundo "PROFESIONAL".


Distinta es la crítica cuando se sabe que esa mucha plata no es de quien la gasta o sí, pero hay otras prioridades en su camino. Ese sería otro debate de cualquier forma.

Ni siquiera es por el tema monetario, ni siquiera son críticas que me hayan tocado a mí, pero a veces hay que aprender a ver quienes somos y dónde estamos parados nosotros para criticar al otro. Tenemos la chapa necesaria para juzgar si otro es bueno o malo realmente en algo? Podemos decir, por ejemplo, "Ya se compra una cámara reflex  y se cree fotógrafo", presumiendo por tanto que nosotros somos ya profesionales en eso? Y si lo fuésemos, eso invalida las posibilidades del otro de comprarse una linda cámara simplemente porque puede, le gusta y le va a dar uso? Solo por citar ejemplos...

Yo NO soy fotógrafa (y tampoco tengo un equipo ultra costoso), pero amo fotografiar, NO soy escritora, pero amo escribir, NO soy chef pero me encanta cocinar, NO soy cantante, pero planeo seguir haciéndolo en la ducha (a fuerza de desafinar), NO soy filósofo y aquí me tienen filosofando, NO soy carpintero y aún así estoy restaurando una caja... y no voy a dejar de hacer nada de eso por algún envidioso que ande dando vueltas... No molesto a nadie con lo que hago, porque es mío y es personal...

A VECES HAY QUE PARARSE FRENTE AL ESPEJO Y ARRANCAR LA AUTOCRITICA, NO CREEN?


Otro San Valentín...

martes, 14 de febrero de 2012

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It's a little bit funny this feeling inside
I'm not one of those who can easily hide
I don't have much money but boy if I did
I'd buy a big house where we both could live
If I was a sculptor, but then again, no
Or a man who makes potions in a travelling show
I know it's not much but it's the best I can do
My gift is my song and this one's for you
And you can tell everybody this is your song
It may be quite simple but now that it's done
I hope you don't mind
I hope you don't mind that I put down in words
How wonderful life is while you're in the world
I sat on the roof and kicked off the moss
Well a few of the verses well they've got me quite cross
But the sun's been quite kind while I wrote this song
It's for people like you that keep it turned on
So excuse me forgetting but these things I do
You see I've forgotten if they're green or they're blue
Anyway the thing is what I really mean
Yours are the sweetest eyes I've ever seen


El Mundo gira y gira... Y ya me marea...

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Pedí un 2012 con paz y estabilidad... Y arrancó pegándome una piña!

No ando bien: pesadillas que me impiden descansar y cosas que me entero y que me gustaría no haberme enterado... La vida siempre anda girando y dando vueltas todo el tiempo y es imposible definir cómo va a darse.

Trato de encontrar respuestas de por qué se dan así las cosas. La vida es irónica y desfachatada. Te apuñala por la espalda cuando todo anda bien y tiene un modo curioso de dar vuelta las cosas a nuestro favor cuando todo anda mal. Nunca se conforma y necesita giros abruptos, inesperados y constantes en la trama.

Trato de entender por qué no puede estar todo bien... a secas. Por qué las cosas se deslizan suave y perfectamente sólo para terminar cayendo en un barranco y pegándose flor de palo.

Nada hay más cierto que el hecho de que nada lo es. Nada es tal y como lo creemos. Nadie es exactamente como lo pensamos.

Decepciones. Un gusto amargo que no lo saca ni el gesto más dulce. Cuando ya se encarnó en el alma, difícilmente se borre. Y si lo hace, lleva mucho tiempo.

Tiempo en el que uno precisa de demostraciones fehacientes y contundentes de que las cosas van a cambiar, que el mal trago no va a volver a acontecer... Y aún así...

Esas demostraciones no están tan así como uno las espera. Y es que ya no sirven los pequeños gestos. No después de tanta agua que ha pasado por debajo del puente. Es tiempo de cambios rotundos. Rupturas en los paradigmas... Y aún no están.

Entonces comienzan las dudas, los cuestionamientos internos. Hace uno bien? Tomó la decisión correcta?

Y el mundo sigue. No se detiene un instante. No frena por nosotros... y nunca lo hará.

Necesito paz mental y lo triste es que alcanzarla ya no depende de mí sola...

Pero el mundo sigue girando exactamente igual... y a mí eso ya no me sirve.

QUE EL TIEMPO DEFINA... MIENTRAS, EL MUNDO SIGUE SU CURSO.