RETO: Belleza real, pero real!

jueves, 16 de mayo de 2013

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Cuando comencé leyendo los posts del reto "Contra publicidad, belleza real, pero real! iniciado en el blog ”Casi Natural”, me dije a mí misma “cuántas mujeres valientes y hermosas detrás de estos blogs, no me animo a bajar tanto la guardia”, pero pronto me vi reconsiderando la idea…

Antes que nada invito a leer los posts de estas chicas divinas para aprender un poco más a través de sus experiencias!!!

Hay varias cicatrices en mi vida que hacen que una se ponga una armadura y le cueste bajar la guardia, la mayoría acarreadas de la época en que estaba aún definiendo mi personalidad y las inseguridades aparecían en abundancia. De todas ellas hoy decidí enfocarme en el amor, en la pareja. Puedo dedicar estas líneas al tema porque ya he sepultado las heridas de esa historia y he logrado borrar sus marcas casi por completo.

Hoy me toca hablar desde la experiencia con el afán de concientizar y, por qué no, ayudar a alguien que esté atravesando por lo mismo… Si llega a tan solo una persona, me sentiré realizada…

Esta historia data de mi adolescencia, de cuando aún físicamente me estaba definiendo como mujer y mis compañeros de colegio me trataban de “patito feo” (pues bien, “in your face” ahora soy un cisne… un tanto machucado… pero cisne al fin jajaja). El bullying es común y muchas veces deja marcas muy serias en las personas, es algo muy serio que merece mucho respeto, pero en este post lo menciono tan solo como una forma de explicar lo poco que me estimaba en ese entonces físicamente y la sensación de que nunca nadie se iba a fijar en mí… Eso me llevó a una introversión absoluta y una suerte de estado semi depresivo constante... En ese contexto conocí a un chico un tanto mayor que se interesó en mí…

Hasta ahí hubiese sido otra historia fugaz adolescente, de no ser por el maltrato en el que pronto me vi envuelta. Pronto me vi aceptando sumisamente sus desquisiados condicionamientos respecto de cómo vestirme, con quién hablar, dónde ir, a qué hora llegar...

Los maltratadores tienen una retorcida forma de dar vuelta todas las historias y terminar convenciéndote de que “la culpa es toda tuya ”y que él reacciona así porque “te desubicas”. Mis “trasgresiones” a sus límites generaban  situaciones que cada vez se iban tornando más violentas.

La adolescencia, el bullying y la falta de amor propio son una mala conjugación que hace que muchas veces nos “conformemos” y nos convenzamos de que “si lo pierdo a él no voy a encontrar a nadie más a quien le guste”.

Fueron esos factores los que me llevaron a tolerar cosas que una mujer no tiene que aceptar. Así fue como sus celos hacían que no pudiese juntarme a estudiar sin que en algún punto de la tarde saliese a comprar galletitas para el mate y me encontrase con él en la puerta de la casa de mi amiga con el planteo “No era que estaban estudiando? Demasiadas risas para estar haciendo un TP… Y a dónde están yendo, eh?!”.  Inmediatamente me forzaba a abandonar el lugar a fuerza de gritos, mi vergüenza por la situación y no querer poner a mi amiga en semejante momento de tensión…

No podía juntarme con amigas de noche e ir a bailar porque de alguna forma él descubría a dónde había ido, se aparecía en el lugar y me sacaba a tirones y empujones a los gritos de “ves que al final sos una trola”. Mis amigas me prestaban ropa para cambiarme y él entonces me acusaba de “tener malas juntas que necesitan de un tipo que las acomode”

Si las cosas no se hacían como él quería estallaba el conflicto. Aún recuerdo la ubicación de algunos moretones por los tirones y empujones. Juro que quería dejarlo, pero la relación era tan retorcida que no lograba hacerlo. Aún así, el día que me dio un puñetazo comprendí que era suficiente… pero él no lo comprendió.

En el tiempo sucesivo comencé a encontrarme a mí misma, a entender que valía más, ERA más.Me empecé a mirar al espejo y descubrir las cosas que me gustaban de mí. Descubrí que podía ser firme y fuerte al tomar una decisión difícil. Entendí que estaba bien sola, que no necesitaba a nadie porque así ya estaba completa. Encontré catarsis en la escritura, más precisamente en la poesía (aún mantengo esa costumbre como verán en este blog tan subjetivo e introspectivo ajaj)

Él siguió apareciendo en la casa de mis viejos cada noche durante mucho tiempo, llamando 30 o 40 veces cada vez… Luego comenzó a haber música fuertísima y gritos de “Te amo”. Confesé todo a mis padres porque ya no podía andar sola en la calle sin que apareciese y la situación se tornara tensa... Creo que la firmeza con que yo me plantaba hizo que eventualmente todo se fuese calmando… El mundo es un pañuelo y, si bien no volvió a seguirme ni stalkearme, volví a cruzarmelo en varios sitios en los sucesivos años, pero yo ya no era la tonta niña que acataba todo, mi personalidad tosuda había aflorado y las marcas de la adolescencia me habían hecho fuerte, en eso él había sido solo una parte...

Vinieron un par de relaciones “no muy normales” después de esa ya que me había convertido en un ser frío y desconfiado para el amor e inconscientemente elegía tipos que no me convenían... Hasta que llegó este “peluche imperfecto” del que ya he hablado en algún post y finalmente tengo una relación hermosa y en paz… Ojo! No fue él quien me salvó, eso lo hice yo sola, aunque me haya costado, me haya herido y agotado. Mi peluche me ayudó a confiar en una pareja nuevamente, me hizo comprender cómo un hombre debe tratarme y cómo se siente cuanto te aman realmente. Con él transito el camino de un amor puro y real, sin traumas ni violencia, imperfecto como todas las cosas de la vida, pero aceptándonos en las diferencias y los defectos… Nutriéndonos de ellos y siempre avanzando...

A grandes razgos esta es mi historia… Es mucho más larga, pero sino este post sería eterno… Súmense a esta cruzada, aun si no escriben un post, cuéntenselo a ustedes mismas para hacer catarsis, analizar y comprender el mundo que transitan y cómo mejorarlo =)

Todo lo que fuimos, lo que hicimos, lo que nos pasó, todo nos trae hasta acá y tenemos que creer que nos prepara para algo mejor. Aprendamos de la experiencia, enseñemos desde ella y evolucionemos constantemente. 

SOMOS MUJERES REALES, FUERTES Y BELLAS... ÚNICAS E IRREPETIBLES...